INCENDIO EN TÚNELES


En los túneles, como en cualquier otro espacio confinado, los incendios tienen una peligrosidad especial, ya que la dificultad de evacuación de los humos y la peor disipación del calor generado hace que sus efectos sean mucho mayores que si el mismo incendio se produjese a cielo abierto.Los efectos del incendio son básicamente de dos tipos:

 

Calor 

Conforme a las distintas curvas tipo de combustión y a las experiencias realizadas en este campo, en los incendios en túneles pueden llegar a alcanzarse temperaturas de hasta 1.350 ºC, si se trata de incendios no controlados y que tengan una cierta magnitud.Estas temperaturas, además de ser incompatibles con la vida, pueden producir daños importantes a la propia estructura del túnel.

 

En este sentido, conviene recordar que el acero empieza a perder resistencia a la tracción a partir de 200 ºC, y el hormigón a partir de los 300 ºC. Además, a partir deestas temperaturas pueden darse fenómenos de “spalling”, o estallido del hormigón, por la presión interna generada al vaporizarse su agua intersticial. A título de ejemplo, la norma francesa limita la temperatura de la cara externa del hormigón de los túneles a 350 ºC, y la de las armaduras interiores a 250 ºC .

 

Lógicamente, es en la zona mas próxima al incendio donde se alcanzan las temperaturas más elevadas y donde se dan por tanto los efectos más importantes del calor, y aunque la temperatura desciende rápidamente con la distancia, todavía puede mantenerse unos cientos de metros por encima de los niveles señalados.

 

Si bien hasta ahora no se sabe de ningún túnel cuyo sostenimiento se haya hundido totalmente por causa de un incendio, sí se ha observado con frecuencia el fallo de estructuras más ligeras como son algunos revestimientos o los falsos techos usados para la ventilación. Por otra parte, el calor producido por un incendio de mediana intensidad muy probablemente destruirá los equipamientos instalados en la zona afectada que no estén adecuadamente protegidos.

 

Esto puede ser especialmente peligroso en el caso de elementos críticos como son los sistemas de señalización y control y la alimentación eléctrica a los equipos de ventilación. También hay que tener en cuenta el posible fallo de anclajes y otros elementos auxiliares de sujeción, que pueden no estar diseñados para soportar esas temperaturas.

 

Los ventiladores, por su parte, deben estar ensayados y certificados para soportar una temperatura elevada durante un determinado periodo de tiempo.

 

Conforme a la Directiva Europea de Productos de la Construcción (89/106/CE), los ventiladores para túneles deben ensayarse conforme a la norma UNE-EN 12101-3:2002, que contempla diversas clases de temperatura, siendo la más habitual en los túneles la F400, que implica un ensayo a 400 ºC durante 2 horas, sin que el rendimiento (caudal) del ventilador disminuya más de un 10 %. La firma TST realiza este tipo de ensayos en sus instalaciones de San Pedro de Anes, en Asturias.

 

Humos 

SI bien el calor es el componente más destructivo del incendio, sus efectos principales se limitan por lo general a la zona próxima al foco del incendio. Por contra, el humo, que se produce en grandes cantidades en un incendio de este tipo, se distribuye por el túnel deforma bastante rápida, y puede afectar a una gran parte del mismo, en función de las características y la regulación del sistema de ventilación.

 

El principal problema del humo es que limita enormemente la visibilidad, y dificulta de manera sustancial la evacuación de los usuarios del túnel, al provocar su desorientación.

 

A efectos de los análisis de riesgos, debe considerarse que la evacuación es muy difícilmente realizable en una zona que haya sido invadida por el humo, si éste está situado al mismo nivel que las personas.

 

Por otra parte el humo contiene una gran cantidad de contaminantes, como son el monóxido de carbono (CO), producido por la combustión incompleta del material combustible, el ácido cianhídrico (HCN), que se produce al arder algunos productos textiles y plásticos, y diversos compuestos fluorados y clorados que se derivan principalmente de la combustión de plásticos y pinturas.

 

Estos productos son altamente tóxicos y producen la muerte por envenenamiento, si bien su efecto está algo más retardado en el tiempo que el anteriormente mencionado de la pérdida de visibilidad.

 

MAGNITUD DE LOS INCENDIOS EN TÚNELES

La magnitud de un incendio en un túnel viene dada por su potencia, o tasa de liberación de calor (en inglés Heat Release Rate o HRR), que se expresa en MW.

 

Evidentemente,cuanto mayor sea la potencia más destructivos serán los efectos del incendio, y más difícil será de controlar. El principal combustible de los incendios en los túneles son los propios vehículos que circulan por el mismo. No sólo por el propio combustible de los motores de explosión,sino también por elementos que siempre están presentes como son aceites y grasas,ruedas, tapicerías, plásticos, etc.

 

A esto hay que sumar la carga que llevan los vehículos, y que muchas veces es altamente combustible, aunque dicha carga no esté catalogada como mercancía peligrosa.

 

A título de ejemplo, basta recordar que en el incendio del túnel del Mont Blanc de 1999 lo que ardió fue un camión de margarina, y en el de San Gotardo de 2001 fue un camión cargado de neumáticos.

 

En el desastre del funicular de Kaprun del año 2000 la principal carga de fuego fue la ropa y los equipajes de los esquiadores que iban en él.

 

En base a todo ello, puede deducirse que la potencia de un incendio en un túnel es muy variable, pues depende de la carga de fuego y, como se verá más adelante, también del régimen de ventilación.

 

Fuente: extracto del documento de José Luis Fuentes-Cantillana Isusi.

Tunnel Safety Testing, S.A.  33189 Siero (Asturias) 

 

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INCENDIO EN TÚNELES
Caso particular de incendio cuyos efectos son descritos en este informe.
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